sábado 15 de enero de 2011


No entiendo; o sea yo entiendo muchas cosas pero hay ciertas (como todo el mundo, creo) que no me calzan pero para nada. Como por ejemplo publicar con orgullo los detalles que construyen esta… falencia de mierda. Cada día veo más fotologs de niñas que creen que es una bendición pasar por lo que pasan, es cierto que se vuelve una rutina pero no por eso va a ser algo bueno. Incontrolable si, y díganme inconsecuente porque yo también lo hago, pero yo no me siento orgullosa de todo esto, al menos no lo veo como algo sano, estoy viva de eso.

Desde que leí ese libro siento que brotan personas así… es diferente publicar un libro contando cómo fue tal enfermedad o tal historia para que los demás se identifiquen o se enteren de lo que es, a alardear y querer imitar la cagá de vida que toda esa huevá conlleva. No lo entiendo, no quiero entenderlo. Publicar los desayunos, los almuerzos, las cenas, “¡Vamos chicas!” No me hueís po, hay gente que está luchando para que las cosas salgan mejor y me vienen con un vamos chicas (¿?). Sí, yo sé que estoy descarrilá’, pero creo que dentro de mi margen de error encuentro aciertos como estos… no podría encontrar que es algo bueno, algo sano, menos alentar a la gente a que lo haga.

Quizás es mi punto de vista no más… No necesito que lo compartan.

Fue mi “Proteste ya!” de hoy.